En los últimos años la conmemoración del Día Internacional de la Mujer ha adquirido un peso social y político relevante, poniendo la problemática de la discriminación del género femenino en primera línea de la actualidad. Esto ha hecho que los agentes culturales y educativos de la sociedad hagan autocrítica y revisen como contribuyen a revertir la situación desde sus instituciones.

En 2016 CosmoCaixa de Barcelona incorporó la representación de la científica Marie Curie en el vestíbulo de entrada del museo, sumándose así a las figuras de Charles Darwin y Albert Einstein para dar la bienvenida al público. Es un ejemplo de la visualización de las mujeres y de cómo incorporar un relato inclusivo y en perspectiva de género en los museos y nos muestra cómo, progresivamente, se ha hecho necesario cambiar el discurso normalizado de museos y centros. Estos, como agentes educadores, forman parte de la construcción cultural y social, y tienen el deber de incluir mensajes que rebatan, amplifiquen, contradigan o cuestionen el lenguaje y la normalidad dominante que, por defecto, favorece la presencia y visualización del hombre en la esfera pública. Un deber que se recoge en los Objetivos de Desarrollo Sostenible; concretamente el número 5 apuesta por la igualdad de género y por el apoderamiento de mujeres y niñas en las diferentes esferas de la sociedad.

Desde Anthesis Lavola colaboramos con diferentes agentes a llevar a cabo sus proyectos educativos y, por tanto, somos una parte activa a la hora de contribuir a la inclusión y visualización de la mujer en los discursos de los proyectos en los que participamos. En este contexto, el pasado 22 de enero en representación de los programas educativos que gestionamos Como funciona Barcelona? y El comercio y las escuelas, participamos en la jornada ‘¿La Normalidad discrimina?’ organizada por el Consejo de Innovación Pedagògica.

En algunos de los proyectos en los que Anthesis Lavola colabora ya se trabaja en esta perspectiva: el programa ‘Som investigadores’ del computador Mare Nostrum del Barcelona Super Computing Centro – Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS) se pone énfasis en los referentes femeninos para motivar las vocaciones STEM (acrónimo en inglés de las disciplinas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) entre niñas y jóvenes. En el Espai Far de Vilanova y la Geltrú se ha trabajado en el diseño de una actividad que visualiza el papel de las mujeres en el mar haciendo protagonistas a las primeras pescadoras de la localidad.

En Anthesis Lavola tenemos la sensibilidad, los conocimientos y la visión integradora para impulsar proyectos y crear actividades educativas que visualicen y pongan en valor el papel de la mujer, contribuyendo a la equidad, la no discriminación y la divulgación de referentes femeninas para futuras generaciones.

Un proyecto de referencia para museos y centros de ciencia y tecnología es HYPATIA, llevado a cabo entre los años 2015 y 2018 con financiación de la Comisión Europea. Se trata de un proyecto para comunicar y divulgar la ciencia incluyendo la perspectiva de género en las disciplinas STEM para potenciar el interés entre las niñas y chicas de entre 13 y 18 años. La hipótesis de Hypatia es que cuanto más diversas son las actividades, también lo son en clave de género y de atención a todas las diversidades, rehuyendo los roles estereotipados y estereotipantes. En el proyecto han formado parte catorce centros europeos de ciencia y tecnología de diferentes países y han elaborado recursos y toolkits para favorecer la inclusión y las vocaciones STEM que se han difundido en eventos internacionales como el ECSITE. En el caso de España ha participado CosmoCaixa de la Obra Social «la Caixa», centro donde Anthesis Lavola trabaja coordinando el equipo educativo.

Más allá de proyectos como este, hay que incluir la perspectiva de género en el seno de los programas, museos, exposiciones y centros como parte del conocimiento a comunicar. Desde Anthesis Lavola aplicamos los proyectos que gestionamos o que diseñamos una mirada integradora utilizando un lenguaje inclusivo y no discriminatorio, dando a conocer mujeres como referentes a la hora de comunicar o explicar conocimientos científicos y tecnológicos, utilizando personajes femeninos cuando se diseñan dinámicas de grupo o actividades pedagógicas y, especialmente, poniendo el énfasis en que las niñas y chicas puedan ser protagonistas del aprendizaje de conocimientos sobre las disciplinas STEM cuando dinamizamos actividades educativas a museos y centros.

Como profesionales de la educación celebramos y participamos en el camino que se está recorriendo por la inclusión de género. A través de las soluciones que aporta Anthesis Lavola se hace valer el potencial transformador de la educación para la sostenibilidad para favorecer a un mundo mejor en términos de inclusión, equidad y cultura sostenible.