Tinkering: Una metodología que empodera al alumnado

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“Te hace pensar a través de los materiales”, “fomenta la creatividad”, “hace protagonistas a los participantes”, “abre la puerta a la gestión del fracaso”, “sin límites”, “te atrapa!”.

Estas son algunas de las reacciones de los cerca de veinticinco participantes, todos ellos profesionales del sector educativo, después de asistir a los talleres formativos que Ryan Jenking ofreció sobre un tema apasionante: la metodología Tinkering en el marco del STEAMConf 2018 que organiza cada año la Fundación “la Caixa” en Cosmocaixa. Ryan Jenking es cofundador de Wonderfullidea, ex miembro del Exploratorium (museo de ciencia, arte y percepción humana de San Francisco) y actualmente dedica gran parte de su tiempo a difundir esta metodología desarrollando talleres y charlas en todo el mundo.

Presentación metodología tinkering, por Ryan Jenking

La metodología Tinkering nació en el Exploratorium como una rama de los movimientos “maker” y “do it yourself” y rápidamente se ha abierto camino como una herramienta educativa muy eficaz en el empoderamiento de niños y jóvenes a la hora de intervenir en su entorno con propuestas «STEAM», es decir, que combinan la ciencia, la tecnología y el arte .

Gran variedad de materiales y fenómenos, feedback inmediato, interacción entre los participantes y un ambiente lúdico son, según Cristina Simarro, investigadora del Centro de Investigación para la Educación Científica y Matemática de la UAB (CRECIM), los cuatro pilares básicos para garantizar un marco de trabajo basado en esta metodología. Para hacernos una idea, estas cuatro características delimitan un gran campo de juego donde los participantes se mueven libremente y desarrollan sus creaciones en un ambiente que promueve el trabajo en equipo, el ensayo – error, la reflexión, etc. Esta libertad de acción permite que la creatividad sea máxima y el abanico de resultados obtenidos muy amplio.

En poco tiempo, esta metodología se ha extendido en centros educativos y museos en todo Europa tejiendo una red de profesionales que buscan diferentes formas de aplicar e innovar en este ámbito. En nuestro entorno, el Tinkering ha llegado por diferentes caminos y con diferentes formatos y uno de sus máximos exponentes lo podemos encontrar en el espacio Creactivity de Cosmocaixa. Este espacio, promovido por Fundación “la Caixa” y con el asesoramiento técnico de las investigadoras Cristina Simarro y Digna Couso del CRECIM, ha permitido hacer llegar la metodología Tinkering a un gran número de personas de diferentes perfiles y procedencias. Público familiar, jóvenes y, sobre todo, escuelas e institutos de todo el país ponen en práctica a diario sus habilidades y creatividad en este espacio innovador.

Chain reaction (imagen 2)

Hay que destacar que el papel del facilitador es clave en los talleres Tinkering puesto que su tarea es acompañar a los participantes por este gran abanico de posibilidades garantizando su proceso de aprendizaje. Los facilitadores apoyan a los participantes en la exploración de los materiales, en el planteamiento de los objetivos, el logro de estos y, sobre todo, en la reflexión sobre los procesos y experiencias que cada participantes ha vivido. En el Creactivity de Cosmocaixa, esta tarea recae sobre el equipo educativo de Lavola tutorizados por los técnicos del área de ciencia de Cosmocaixa.

 

Todos estos aspectos de la metodología Tinkering fueron tratados y se debatieron durante las dos jornadas de formación a través de los talleres propuestos por Ryan Jenking. Chain reaction (imagen 2), scribbling machines (imagen 3) y paper circuits & computation (imagen 4)  fueron las actividades propuestas para sumergirse en esta metodología. Estos tres talleres, a pesar de tener unas tareas bastante definidas, son un buen exponente de la metodología Tinkering. La variedad de materiales y la libertad en el desarrollo permiten observar un gran abanico de resultados finales muy diferentes los unos de los otros.

Scribbling machines (imagen 3)

paper circuits & computation (imagen 4)

 

 

 

 

 

 

 

 

Además del trabajo práctico, las jornadas sirvieron también para debatir y expresar los puntos fuertes y las preocupaciones relacionadas con la forma de aplicar el Tinkering en los diferentes entornos de trabajo. ¿Cómo se puede hacer encajar el Tinkering en los procesos de aprendizaje de la educación formal? ¿Es necesario el cambio de modelo actual para implementar satisfactoriamente este tipo de metodologías en la educación? ¿Es el aprendizaje por competencias un marco ideal para utilizar una herramienta como esta?

En el debate sobre estas cuestiones se hizo énfasis en que uno de los puntos fuertes de la metodología Tinkering, en el marco de las competencias, está al trabajar los procesos y las actitudes más allá de trabajar el componente de los contenidos, puesto que a menudo pasan más desapercibidas pero tienen una importancia capital para afrontar los retos que nos depara el siglo XXI.

Así pues, se convergió bastante en la idea que, en este momento de cambio y evolución de la educación a nuestro país, la metodología Tinkering puede ser una buena herramienta para avanzar hacia los nuevos escenarios pedagógicos que se plantean para los próximos años.

En este sentido, también queremos destacar que el equipo del área de educación de Lavola, con la experiencia adquirida en este ámbito, ha diseñado, junto con la Fundación Agbar, “La Factoría del Agua”, un nuevo espacio Tinkering al Museo Agbar de las Aguas de Cornellà donde se trabaja con esta metodología para tratar los aspectos relacionados con la gestión del agua.