En Anthesis Lavola somos expertos en el diseño e implementación de campañas de sensibilización. Nuestras acciones, orientadas a sensibilizar a la ciudadanía sobre problemáticas ambientales, nos permiten obtener datos sobre el impacto de la campaña durante su desarrollo, pero resulta complejo medir los beneficios de una acción de sensibilización a medio o largo plazo. Un estudio elaborado por el ICTA-UAB aporta datos científicos sobre la repercusión real del impacto.

El estudioLa generación de basura marina en las playas de las islas mediterráneas como efecto del turismo y su mitigación” elaborado por el Doctor Michaël Grelaud y la Profesora Patrizia Ziveri del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales de la UAB (ICTA-UAB) ha demostrado el impacto real que tienen estas acciones. La investigación se enmarca en el proyecto europeo BLUEISLANDS el cual ha permitido estudiar la basura marina de ocho islas del Mediterráneo (Mallorca, Rab, Sicilia, Malta, Miconos, Rodas, Chipre y Creta). Las costas mediterráneas tienen una intensa presión del turismo, generando un aumento de los residuos especialmente en temporada alta. Las playas, en consecuencia, se convierten en pasarelas de basuras que llegan al mar, provocando graves problemas en el ecosistema marino.

La investigación ha permitido indexar la acumulación de basura en estas islas y poner en valor los beneficios de campañas de sensibilización como estrategias de mitigación de los efectos del turismo. Laura Toset, responsable de campañas de Anthesis Lavola, ha conversado con el Doctor Michaël Grelaud, coautor del artículo de investigación.

  • ¿Cuál fue el papel des del ICTA-UAB en el proyecto BLUEISLANDS y qué criterios se siguieron para elegir las playas?

El ICTA-UAB ha participado en la fase de estudio del proyecto, en concreto, en el estudio sobre basura marina en las playas. Preparamos la metodología con un equipo de tres personas del Instituto y, como no podíamos ir a las playas, la compartimos con los socios de las ocho islas para que la implementaran.

Al tratarse un proyecto para evaluar el impacto del turismo, fue evidente evaluar en cada isla una playa muy turística, es decir, con presencia de infraestructuras asociadas a este sector (hoteles, restaurantes, bares de playa, discotecas, etc.). Para poder comparar estos datos, en cada isla se eligió otra playa popular frecuentada por personas de la localidad y con pocas infraestructuras, y finalmente en cada isla se eligieron playas remotas, sin infraestructura y con menor número de visitantes.

Para llevar a cabo el estudio, entre los meses de febrero y noviembre de 2017 se estudiaron los residuos de estas playas, monitorizando las zonas y caracterizando la tipología de basura. La mayoría de ellos fueron materiales hechos parcial o completamente con plástico como envases, botellas, bolsas de patatas, también otros restos como colillas. Después de la realización del estudio, en 2019 los ayuntamientos de las localidades participantes en el proyecto llevaron a cabo campañas de sensibilización para concienciar sobre la problemática. Posteriormente, se regresó a las playas dónde se habían realizado las campañas para coger nuevas muestras y comprarlas con las del 2017.

  • De entre las playas seleccionadas para el estudio, ¿en cuáles de ellas se realizaron las campañas de sensibilización?

Las campañas se hicieron en seis las playas turísticas y en cinco playas frecuentadas por personas de la localidad. Los socios del proyecto hicieron diferentes acciones como repartir ceniceros, vasos para reutilizar, etc. pero el punto en común de todas las acciones en las playas eran las campañas de sensibilización con presencia de personas informado sobre los problemas derivados del impacto del turismo que se recogieron en el estudio previo. En total se han hecho campañas en once playas; diez han mostrado una reducción de la tasa de acumulación de residuos y solo una no; la única playa donde no había informadores para hablar directamente con las personas.

  • En Anthesis Lavola realizamos campañas de diferente índole, a partir de la interacción con la ciudadanía tomamos datos cualitativos y cuantitativos para medir el impacto de la campaña en el territorio. Según los datos del estudio, ¿se podría afirmar que las acciones realizadas en las playas han tenido un impacto positivo en la reducción de la basura marina?

Si, claramente. Se ha medido una reducción de cerca del 50% de la basura marina directamente relacionada con el turismo. En este sentido, las campañas no han tenido impacto sobre residuos que provienen de otros sectores que actúan en las playas como la pesca, por ejemplo, pero sobre los residuos como latas de bebida, colillas, paquetes de patatas, etc. sí que observamos una eliminación media de más del 50% de la tasa de acumulación después de las campañas de sensibilización. El rango de la reducción está entre el 20.8% en una playa turística de Chipre y hasta el 98.8% en una playa frecuentada por locales en Rodas.

Hay un impacto real de las campañas aunque es importante tener en cuenta que, en paralelo a ellas, algunos países han implementado otras acciones como la prohibición de fumar en las playas, la eliminación de los plásticos de uso único, etc. El conjunto de estas medidas junto con las campañas, han podido beneficiar a la reducción.

  • Según tu experiencia, ¿cuál son los aspectos más relevantes a raíz de la comparación entre los datos previos y los datos posteriores a las campañas?

Era muy importante la fase de estudio para saber el punto de partida de la investigación. Después, en relación con las campañas de sensibilización que cada socio implementó, hablar directamente con los turistas y presentar el estudio ha sido uno de los puntos más importantes para comunicar el problema de la basura directamente asociado al turismo. Para medir el resultado hubo que volver a las playas y sacar nuevos datos y nuevas muestras para cuantificar la basura presente después de las campañas. Estos tres pasos creo que son obligatorios para poder medir los resultados de las campañas de sensibilización.

  • En este sentido son importantes las campañas de sensibilización pero también otras políticas que la administración pueda implementar. ¿Cuáles crees que serían estos ejes de actuación?

Claramente, creo que hay dos opciones; hacer campañas de sensibilización o bien campañas sancionadoras. Según mi punto de vista personal, las campañas de sensibilización pueden tener mejor impacto a largo plazo. Y si se puede hacer durante el verano, creo que se puede reducir la acumulación de la buscar marina relacionada con el turismo. La media del importe que los socios del proyecto dedicaron a las campañas de sensibilización, en temporada alta de mayo a setiembre, es de más de 100.000€ por km de playa. Dentro del contexto del proyecto europeo cada socio ha adaptado las acciones manteniendo un elemento en común: la presencia de personas informado a pie de playa.

  • Si tuvieses que dar consejo a un municipio de costa para mejora la problemática de la basura marina ¿qué acciones recomendarías?

Creo que las acciones con personas, de tú a tú, funcionan correctamente. Además, me parece importante informar a las personas sobre la problemática del lugar donde están de vacaciones, no información en general, sino datos concretos del sitio.

Laura Toset reflexiona sobre la aportación del estudio al trabajo que desempaña el equipo de campañas: “En Anthesis Lavola recogemos datos pero nos es difícil hacer la comparación porqué habitualmente no tenemos datos previos o posteriores. Sin embargo este estudio es muy potente por las comparaciones que permite hacer antes y después de las campañas. Para nosotros es un estudio muy revelador, aún más porqué los datos muestran que las acciones de sensibilización con personas – de tú a tú –han funcionado.”

*Los socios del proyecto BLUEISLANDS son: Consejo Insular de Mallorca – Departamento de Medio Ambiente, Consorcio de Taormina Etna (Sicilia), contado de Primorje y Gorski Kotar (Rab), Wasteserv Malta Ltd (Malta), Región de Creta: Dirección de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio (Creta); Municipio de Miconos, Municipio de Rhodes, y Ministerio Rural y Medio Ambiente – Departamento de Medio Ambiente de Chipre.

Estamos a las puertas de terminar un año inédito en el que, para llevar a cabo nuestra tarea educativa no hemos podido estar físicamente cerca de los públicos a los que nos dirigimos. Esto nos ha obligado y motivado a transformar y adaptar las soluciones, recursos y servicios que ofrecemos a los clientes para seguir aportándoles valor. ¿Qué nos llevamos, de este año?

Las palabras ‘resiliencia’ y ‘innovación’ han formado parte del día a día del equipo de educación de Anthesis Lavola. Si bien nuestra práctica educativa siempre ha apostado por aportar soluciones creativas que estén alineadas con las tendencias pedagógicas más punteras, en tiempos de pandemia ‘hemos evolucionado de manera estrepitosa para dar respuesta a las nuevas necesidades de los clientes y de los públicos. Hasta ahora, utilizábamos la tecnología tímidamente, para que los usuarios finales no estaban preparados; ahora estamos abocados’, como reflexiona Núria Solé, responsable de la solución de programas educativos. Y añade que se han abierto nuevas maneras de acercarse y de trabajar con la comunidad educativa la que ha integrado, finalmente, el mundo digital en su ADN; ‘La digitalización puede ofrecer muchas posibilidades para seguir educando y es muy interesante por todo lo que nos ofrece. La hibridación del mundo presencial y el digital podemos llegar mucho más allá; podemos ampliar, complementar y mejorar la labor que hacíamos presencialmente’.

Cal incorporar els avantatges que aporta la digitalització a la nostra tasca educativa i la normalització i acceptació de les propostes en línia entre la comunitat educativa i el públic general per aportar més valorar a l’aprenentatge.

En la mesa redonda virtual ‘Como ayudar a la escuela desde fuera de la escuela? ‘ que el pasado junio organizamos desde Anthesis Lavola, las intervenciones de Coral Regí, directora de la escuela Virolai de Barcelona, ​​ya apuntaron la reflexión sobre cómo todas las actividades interactivas y gamificadas en línea que se crearon para acompañar a los centros educativos como recurso de aprendizaje y en la ciudadanía como propuestas de ocio cuando no se podía salir del domicilio, podrían convivir. Y es que el escenario que ha ido perfilándose en el desconfinamiento y las nuevas olas de la Covid-19 es que la presencialidad y el distanciamiento físico forzosamente deben coexistir y que fluctúan según las necesidades sanitarias de cada momento.

En este sentido, Berta Segura, como educadora ambiental remarca la promoción de las herramientas digitales entre los equipos a partir de formaciones internas para desarrollar nuevos recursos en línea y conocer nuevas herramientas digitales de participación. Su uso ha supuesto una manera de acercar entornos naturales a personas que no pueden vivirlos en primera persona, ya sea por su lugar de residencia, sus circunstancias personales, etc. En este sentido, muchas de las actividades y charlas que se han promocionado en formato digital durante el confinamiento, han podido llegar a muchas más personas usuarias que, de otro modo, no habrían podido disfrutar.

Destaquem el compromís dels clients per seguir apostant per l’educació ambiental en temps de pandèmia, tant per la vocació de servei a la ciutadania com per l’acompanyament als docents en temps d’incertesa.

Hay pues que aprovechar e incorporar las ventajas que aporta la digitalización a nuestra labor educativa y la normalización y aceptación de las propuestas en línea entre la comunidad educativa y el público general para enriquecer, ampliar y aportar más valorar el aprendizaje. Un aprendizaje que, fundamentalmente y en esencia, todas las personas del equipo remarcan que debe poder seguir siendo presencial para vivir el placer y la experiencia que aporta la participación en un taller manipulativo o en una visita de descubrimiento del entorno natural.

En este sentido, Anna Giraldo y Roger Cardellach, que coordinan programas de educación ambiental, apuntan la importancia de recuperar el material didáctico y pedagógico que se pone al alcance de los niños de manera sensorial y manipulativa. Si bien hay recursos digitales que propician la interacción y la motivación por parte del alumnado, el aprendizaje vivencial y sensorial basado en la observación, la escucha y la manipulación de objetos y recursos, es más perdurable a largo plazo. Como también lo es el hecho de que una persona educadora ambiental experta pueda compartir sus conocimientos en el contexto de una actividad presencial, creando un vínculo afectivo y empático con el público.

Así lo reafirma Alba Bonàs, responsable de la solución de consultoría educativa al decir que ‘la esencia de la educación son las personas, y las personas nos relacionamos mejor con todos los sentidos’. Y, en esta misma línea, la Tais Vidal a partir de su experiencia como coordinadora de campañas de sensibilización tiene claro que para lograr una mejor sensibilización en las campañas ‘hay que mantener el contacto presencial entre los equipos de personas informadoras de la calle y la ciudadanía, ya que en este caso, además, representan un hilo de comunicación entre la población y la administración o los clientes que las impulsan’.

Y, precisamente en referencia a los clientes, hay que destacar su compromiso tanto para seguir apostando por la educación ambiental en tiempos de pandemia como por la vocación de servicio a la ciudadanía como para el acompañamiento a los docentes en tiempos de incertidumbre. Gran parte de la transformación de programas educativos y actividades de museos y centros ha sido posible gracias la apuesta que los clientes han hecho para diseñar nuevas actividades en línea. En este sentido, el equipo de educación se complace de la empatía y la confianza de los clientes con los que se ha trabajado de la mano, un hecho que ha reforzado los vínculos. Una muestra es la buena acogida que tuvo el ciclo de webinars especializados que impulsó Anthesis Lavola para seguir tejiendo complicidades con las relaciones con los clientes.

Para profundizar en las reflexiones sobre la práctica educativa durante la pandemia, en este podcast (en inglés) podéis escuchar a Marta Lacruz, Directora de Desarollo y responsable de Educación de Anthesis Lavola.

Desde las soluciones educativas de Anthesis Lavola trabajamos para ofrecer a las diferentes tipologías de públicos y de personas usuarias, productos y servicios que les aporten una satisfacción tanto en el aprendizaje y sensibilización de nuevos conocimientos ambientales como en la experiencia en sí misma. Ponerse en la piel de los públicos, es esencial para conseguirlo.

El proceso de diseño y de evaluación de servicios, productos o actividades es fundamental para aportar innovación e identificar mejoras en las experiencias que viven las personas que hacen uso o participan. Una de las herramientas que permite hacer este análisis es el costumer journey map, con el que se hace el ejercicio de ponerse en la piel de una persona usuaria tipo y plasmar en un mapa conceptual las diferentes etapas, interacciones o puntos de contacto que experimenta durante la realización de una actividad o servicio. De esta manera se analiza desde el punto de vista del usuario como es el ‘viaje’ por los diferentes estadios, evaluando cuáles son los grados de satisfacción que le aporta a cada momento la experiencia que está realizando.

El enfoque que permite hacer esta herramienta es clave, ya que pone a las personas usuarias o participantes en el centro de la experiencia, facilitando que quien ha de concebir, evaluar o innovar una propuesta de servicio, producto o actividad, tenga la perspectiva de aquella persona que acabará disfrutando y pueda detectar aspectos que de otra manera pasarían inadvertidos.

Por ejemplo, en una visita guiada a un museo de ciencia, una persona participante en la actividad comienza su ‘viaje’ en el momento en que llega al equipamiento: cómo encuentra las indicaciones adecuadas, como se le da la bienvenida o como se presenta la actividad por parte del equipo educativo, son elementos fundamentales a tener en cuenta en este análisis. Y espacialmente a raíz de la nueva normalidad, la cual implica la adopción de nuevas medidas y pautas de comportamiento e interacción que pueden condicionar el conjunto de la experiencia. Con esta herramienta de análisis también se nos permite poner el foco en la evaluación de los diferentes puntos del recorrido de una visita y en el desarrollo de la actividad (si se permite interactuar con materiales o elementos expositivos, si hay participación del público, etc.), para identificar si existen aspectos que pueden mejorarse y que le aporten más valor al conjunto de la experiencia.

En el contexto sanitario actual que vivimos, gran parte de la oferta de actividades y experiencias para públicos se ha transformado y adaptado a los nuevos canales telemáticos. Los diferentes equipos de educación de Anthesis Lavola hemos diseñado nuevas actividades y propuestas innovadoras para llevarse a cabo en línea. Es el caso de El Centro de la Playa del Ayuntamiento de Barcelona que, por la clausura de la temporada de verano, ha programado una serie de actividades que se llevan a cabo a través de plataformas de videollamada. Este nuevo canal para realizar actividades y ofrecer experiencias de aprendizaje y de ocio a los diferentes públicos, supone un nuevo diseño y evaluación de sus grados de experiencias. Ponerse en la piel de las personas participantes para experimentar cómo se desarrollan las actividades en línea, como son los procesos de recepción y de bienvenida, los cierres y despedidas, es fundamental porque a menudo, los canales telemáticos pueden resultar fríos y confusos, especialmente por los inconvenientes técnicos que pueden surgir. A raíz de identificar estos aspectos de la experiencia de las personas participantes, el equipo que gestiona El Centro ha diseñado para la apertura de sus sesiones en línea carátulas de bienvenida acompañadas de música que amenizan el tiempo de espera y, al mismo tiempo, facilitan informaciones prácticas sobre cómo silenciar los micrófonos, ocultar la cámara o participar en los chats.

El costumer journey map se ha puesto en práctica en diferentes productos y servicios que llevamos a cabo por clientes para mejorar las experiencias de los usuarios. Es el caso de la gestión de oficinas técnicas los programas educativos de EduCaixa y la formación de equipos de las diferentes campañas de sensibilización para dirigirse a la ciudadanía.

Para el servicio de gestión de la oficina técnica de los programas educativos de EduCaixa, el equipo de Anthesis Lavola que coordina el proyecto llevó a cabo una sesión interna de trabajo aplicando el costumer journey map poniéndose en la piel de un docente tipo con el fin de identificar todos aquellos estadios y procesos por los que la persona usuaria ‘viaja’ cuando quiere solicitar la participación en uno de los programas educativos que se ofrecen desde EduCaixa. El trabajo colectivo de análisis sirvió para identificar puntos fuertes y débiles, y para aportar soluciones y mejoras al cliente para mejorar la calidad del servicio, dar más valor a la oferta educativa en curso y generar más satisfacción entre todo el personal docente que se inscribe.

La solución de campañas también ha hecho uso de la herramienta durante el proceso de formación de equipo de agentes cívicos para que lleven a cabo una campaña de sensibilización y de información sobre residuos en los comercios de Sant Pere de Ribes. En la formación se mostró a los participantes un costumer journey map desde el punto de vista de un ciudadano para identificar las diferentes fases de interacción que el equipo de personas informadoras lleva a cabo cuando se dirige a la ciudadanía, y como ésta puede sentirse durante la interacción. Así se puede mejorar la manera en que se interpela a la ciudadanía para generar más empatía para hacer llegar el mensaje con más garantías de ser comprendido. Poner en práctica esta herramienta de análisis durante la formación permitió que los participantes visualizaran de forma efectiva como llevar a cabo su tarea, preocupándose por una mejor satisfacción de las personas a las cuales se dirigen.

Poner el foco en los usuarios que participan de los servicios, productos o actividades educativas que llevamos a cabo es esencial para garantizar que su experiencia sea satisfactoria. Conseguirlo es un beneficio para que durante el desarrollo de las diferentes propuestas las personas participantes tengan una buena predisposición y actitud para comprender los mensajes y contenidos que queremos transmitir, al mismo tiempo, para que el recuerdo emocional de la experiencia sea positivo y les generen más ganas de repetir, de aprender y de compartir lo vivido.

Logrando estos objetivos y adquiriendo informaciones de análisis y de evaluación de las actividades, desde Anthesis Lavola podemos dar mejor respuesta, tanto a las personas destinatarias finales de las actividades, como a los clientes para quienes las llevamos a cabo, alineándonos con su misión y aportando valor y calidad a la oferta educativa que ofrecen.

Con la nueva normalidad se han retomado los proyectos que implican contacto entre personas. La normativa sanitaria se ha integrado en el día a día de los proyectos y desde la responsabilidad y la prevención, los equipos de Anthesis Lavola trabajamos para que las medidas de distanciamiento físico no vayan en detrimento del acercamiento social; queremos seguir generando situaciones de complicidad con los públicos que motiven el aprendizaje y la adopción de los valores de la sostenibilidad.

¿Cómo encaran los retos de la nueva normalidad las diferentes soluciones del ámbito de personas sostenibles de Anthesis Lavola?

MUSEOS DE CIENCIA Y CENTROS DE EDUCACIÓN AMBIENTAL

Los equipos de personas que trabajan en los diferentes servicios que prestamos a museos y centros están en contacto directo con los visitantes, son la cara visible de los equipamientos y las primeras personas a las que se dirige el público. Ahora que los mostradores y las personas que trabajan han incorporado las medidas de seguridad y de higiene pertinentes, la acogida y atención a los visitantes necesita poner más énfasis en la empatía y el trato cercano para naturalizar las barreras físicas de distanciamiento. Así pues, los equipos han potenciado las buenas prácticas ya habituales en el recibimiento y la acogida de los visitantes para que las personas visitantes puedan sentirse bien atendidas y trasladar las informaciones clave de cada centro o equipamiento.

A la hora de dinamizar de actividades o visitas, los equipos educativos han adaptado la oferta y replanteado las dinámicas de las propuestas para ajustarlas a la nueva situación, como también se han cambiado algunos materiales para hacerlos más seguros. Igualmente, en algunos proyectos, los equipos educativos han pasado de tener un papel de facilitadores en el descubrimiento del público a partir de la interacción con los recursos didácticos, a desarrollar un rol de mediadores y siendo las manos de los visitantes para garantizar las condiciones de higiene. Esta nueva situación supone un beneficio para nuestros equipos educativos, especialmente en museos de ciencia como el CosmoCaixa donde se aprovecha la presencia de los educadores especializados en las salas para divulgar conocimientos científicos con una mediación personalizada y donde los visitantes pueden profundizar en los contenidos de la sala.

CAMPAÑAS DE SENSIBILIZACIÓN

El equipo Anthesis Lavola que diseña y gestiona campañas, siempre ha apostado por la sensibilización generando situaciones de complicidad con la ciudadanía que faciliten la comunicación y transmisión de los mensajes clave de cada campaña. Las personas informadoras que trabajan a pie de calle afrontan, por la tesitura de su trabajo, el reto de interactuar con la ciudadanía procurando captar su interés y complicidad; con la nueva normalidad se añade la dificultad de dirigirse a ellas procurando no violentarse las debido a las medidas de distanciamiento físico recomendadas. Para facilitar estas situaciones, en la reanudación de la campaña residuos y cambio climático del Ayuntamiento de Barcelona, ​​por ejemplo, se han reubicado los puntos de información escogiendo calles y plazas amplias para garantizar el distanciamiento físico, además de facilitar a todas las personas informadoras equipos de protección individuales. En esta reanudación, también se han tenido en cuenta otros aspectos relacionados con el discurso y el argumentario, ampliando los contenidos que relacionan el cambio climático con la pandemia y los nuevos residuos que se generan a raíz del Covid (mascarillas, guantes, etc.). Asimismo, el diseño de la campaña preveía la realización de dos acciones de gran impacto y repercusión en la ciudad, las cuales se están conceptualizando de nuevo para combinar la parte presencial y la digital.

Igualmente, para evitar la distribución de elementos físicos de difusión tanto por el riesgo de contagio como por la generación de nuevos residuos, se pone en práctica el sistema innovador ZeroFlyers. Consiste en la transmisión de contenidos directamente al móvil del usuario con la tecnología NFC. Es un sistema diseñado para Anthesis Lavola que ya se ha utilizado en otras campañas y que ha surgido de la reflexión que las campañas de comunicación sobre sostenibilidad deben ser sostenibles en sí mismas y servir de ejemplo, es decir, deben tender el Residuo Cero.

PROGRAMAS EDUCATIVOS

Los programas educativos dirigidos a niños y jóvenes están retomando las actividades presenciales están retomando las actividades presenciales al aire libre. Se dirigen a niños y jóvenes de grupos de entidades de ocio y centros, con ratios reducidas y aplicando medidas de seguridad y de higiene. Desde el cierre de los centros educativos los programas que gestionamos han llevado a cabo una transformación a través de los canales digitales y las plataformas online para poder seguir ofreciendo recursos educativos a los centros y sesiones dinamizadas online que inviten a descubrir espacios físicos con estrategias de participación telemáticas. Los programas de educación ambiental ‘Com funciona Barcelona?’ y ‘Compartim un futur’ del Ayuntamiento de Barcelona y del Área Metropolitana de Barcelona respectivamente, son un ejemplo de la renovación de la oferta de actividades. A pesar de la realización de visitas presenciales durante el verano, aunque se han solicitados actividades dinamizadas en línea por parte de grupos de ocio. Y es que la logística de la organización de los grupos de niños en cuanto al cumplimiento de las ratios de seguridad y de garantizar la trazabilidad, son fuertes acondicionados para la reanudación de la normalidad a la hora de hacer salidas fuera de los centros educativos.

De cara al próximo curso, el equipo de programas educativos de Anthesis Lavola afronta un reto complejo y es que las incertidumbres de cómo será la vuelta a las aulas hace que los programas trabajen con varios escenarios: el de una oferta presencial con la dinamización de los equipos educativos; una programación online complementaria a las actividades de las aulas sin la presencia de los equipos educativos, una oferta totalmente telemática o bien, la combinación de ambas para dar una respuesta permeable a las diferentes situaciones que puedan darse.

CONSULTORIA EDUCATIVA

Desde el punto de vista del diseño de actividades educativas, la conceptualización y la producción de materiales y recursos didácticos, el equipo de consultoría educativa de Anthesis Lavola siempre ha apostado por la innovación y las nuevas tendencias en metodologías emergentes. Ahora, más que nunca, hay que anticipar las nuevas necesidades a la hora de concebir proyectos educativos para dar respuesta a escenarios inciertos. Así, en el diseño de actividades nuevas ya estamos trabajando en propuestas en formato online y digital que permitan garantizar el acceso a los usuarios en caso de una nueva situación de confinamiento y que sean un recurso permanente y de futuro para el cliente. En la creación de estos proyectos toma especial importancia la comunicación de los contenidos, y la adaptación de formatos y canales telemáticos a las diferentes tipologías de públicos.

Igualmente, en relación con actividades ya existentes, será necesario anticipar a nuestros clientes la necesidad de transformar o adaptar los recursos, como es el caso de la actualización del recurso digital del ‘Laboratorio del agua‘ llevada a cabo por la Agencia Catalana del Agua (ACA). En esta línea, conviene pensar en la producción de materiales y recursos didácticos digitales a través de plataformas que permitan la interacción y la creación de propuestas innovadoras y generar contenidos educativos pensados ​​para ser consultables en línea. Estos recursos abren los retos de garantizar el acceso de los recursos a la diversidad de colectivos a los que nos dirigimos, teniendo en cuenta aspectos como la «brecha» digital y la accesibilidad.

Respecto a las producciones de materiales físicos, deviene relevante en el proceso de diseño prever la interacción con los materiales de usuarios y educadores para que puedan desinfectarse con facilidad, garantizando el tiempo en la ejecución de la actividad para poderlo hacer con garantías de seguridad.

En Anthesis Lavola llevamos a cabo procesos de participación y de activación social, en los que se fomenta el empoderamiento de las personas para que puedan sentirse corresponsables de una transformación social hacia la sostenibilidad. La situación de pandemia ha hecho que se hayan tenido que encontrar canales y espacios alternativos para seguir dando respuesta a las necesidades de los proyectos y clientes.

Entendemos los procesos participativos como herramientas que sirven para abordar la complejidad, la diversidad y la transversalidad de cualquier proyecto. Todo proceso participativo asegura la obtención de los objetivos de un proyecto de una manera más eficiente, con mayor calidad y mejorando las relaciones de las personas implicadas, apoderándose en relación con el trabajo realizado.

La situación de confinamiento irrumpió en el transcurso de varios proyectos que incluían, ya sea en su objetivo final como en el proceso para lograrlo, la realización de procesos de participación social. Para sacar adelante los proyectos y seguir al lado de los clientes, Anthesis Lavola ha adaptado y transformado estos procesos a través de canales y recursos digitales.

La experiencia y trayectoria del equipo en aplicar la metodología propia Meetfulness, consistente en un conjunto de habilidades e instrumentos que permiten crear las condiciones para un desarrollo satisfactorio de procesos grupales presenciales, ha hecho posible esta rápida e innovadora transformación. El reto ha consistido en identificar las técnicas creativas usadas presencialmente que pueden realizarse a través de las pantallas, adaptar metodológicamente las fases de las sesiones Meetfulness y encontrar los recursos digitales que hicieran posible llevarlas a cabo. Siempre, manteniendo como objetivo que los participantes realicen sus aportaciones, se estimule la relación entre los miembros de los grupos y se favorezca la generación de nuevos comportamientos e ideas.

En los nuevos procesos participativos en línea, el papel de la persona dinamizadora sigue siendo clave y mantiene rasgos en común con las sesiones presenciales, velando porque la sesión fluya, para que los participantes se sientan con libertad para expresar ideas y se estimule su creatividad para alcanzar el resultado deseado de cada proceso.

En la puesta en funcionamiento de estos nuevos procesos, ha sido imprescindible poder contar con el equipo TIC de Anthesis Lavola, los cuales han permitido acelerar esta adaptación y garantizar el buen funcionamiento de las sesiones. Igualmente, el rol de la secretaría técnica o back office de la empresa ha podido garantizar la buena gestión del envío de las convocatorias, el seguimiento de la asistencia y el apoyo en el desarrollo de las sesiones, haciendo el papel de moderación y velando por la fluidez del proceso, liberando así la persona dinamizadora de aspectos más operativos.

A continuación compartimos algunos casos de éxito de adaptación y transformación de procesos de participación presencial a canales digitales:

El Consejo de niños y niñas de Castelldefels consiste en un órgano dedicado a la participación activa de los niños y niñas de entre 10 y 12 años para recoger opiniones y propuestas para contribuir a mejorar su ciudad. La colaboración de Anthesis Lavola en el proyecto, entre otras acciones para su buen desarrollo, ha consistido en la preparación y dinamización de siete encuentros dinamizadas por una persona educadora. Durante las sesiones, los participantes pueden reflexionar, expresar, debatir y tomar decisiones que deberán elevar al Pleno Municipal en forma de propuestas. Las sesiones han tenido lugar a lo largo del curso 2019-2020. Las primeras se hicieron de manera presencial, pero a raíz de la situación de confinamiento, las sesiones restantes se adaptaron y reformular para poder realizar de manera telemática, garantizando que todos los miembros del Consejo pudieran conectarse desde sus casas. La adaptación ha supuesto reducir el tiempo de duración de las sesiones, previsto de 2 horas, a la mitad con el fin de ajustarse a la tesitura del formato online y en las necesidades de los niños. A cambio, se han programado más sesiones, un total de cinco, a través de canales digitales.

Para la dinamización de la Mesa de emergencia climática de Sant Cugat del Vallès el equipo de Anthesis Lavola ha llevado a cabo un proceso participativo en canales digitales con la realización de cinco sesiones productivas donde se recogen y se consensuan propuestas por parte de la ciudadanía para incorporarlas al Plan de Emergencia Climática que la ciudad está elaborando.

La primera de las sesiones se realizó presencialmente pero las restantes ya se vieron condicionadas por la pandemia. Este hecho, por un lado, supuso un aumento de los participantes ya que resultaba más sencillo para ellos poderse conectar telemáticamente que tener que desplazarse expresamente. Por otra parte, para dinamizar la sesión y formular propuestas de acciones, la persona dinamizadora hizo uso de la herramienta Padlet y los participantes hacían «me gusta» o likes a las diferentes propuestas, comentando en plenario las más votadas. La riqueza del proceso ha sido el hecho de poner en valor todas las expresiones particulares y facilitar que el conjunto de los participantes se sienta escuchados y representados. Además, los participantes recibían un vídeo resumen de la temática a tratar en cada sesión y se les facilitaba un formulario previo al encuentro que servía para contextualizar e introducir los ámbitos de discusión de la sesión.

El Ayuntamiento de Manresa impulsa un debate ciudadano sobre el documento ‘El reto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en Manresa’, y desde Anthesis Lavola se diseña un proceso participativo dirigido a las personas de entre 10 y 75 años orientado a debatir y consensuar los argumentos que plantea el documento. Para implicar a la ciudadanía en la implementación de los ODS en la ciudad, en un primer momento se planteó la creación y dinamización de un taller presencial que permitía el conocimiento sobre los ODS y, posteriormente, generaba un debate tanto en los centros educativos como la ciudadanía organizada. Esta propuesta original se ha reformulado con la elaboración de un recurso digital autoguiado alojado en la página web del Ayuntamiento, en que las personas pueden conocer la situación de cada ODS en Manresa (a través de un vídeo), priorizar sus retos de futuro (con un formulario), y hacer aportaciones a través de una pizarra online colaborativa (con la herramienta Padlet, utilizada también en la Tabla de emergencia climática de Sant Cugat). Este recurso digital se acompañará con encuentros digitales dirigidas al profesorado ya las personas responsables de las entidades y asociaciones del municipio, para explicar el material y resolver posibles dudas sobre su funcionamiento.

Para conocer más sobre los procesos participativos en línia, podéis mirar el webinar que Anthesis Lavola realizó sobre el tema: aquí.

Con la llegada del verano y de la nueva normalidad, las puertas de los centros de educación ambiental y de los museos de ciencia donde prestamos soluciones educativas han vuelto a abrirse. Compartimos como se ha trabajado durante los meses de cierre y qué aprendizajes y nuevas maneras de relacionarse con los públicos han surgido a raíz del confinamiento.

Los equipos de Anthesis Lavola que trabajan en museos de ciencia y centros de educación ambiental, Durante los meses de confinamiento, han seguido cerca de la ciudadanía, dando a conocer informaciones y conocimientos de temática ambiental, reorientando así los servicios como la atención e información a las personas usuarias en los canales digitales, e impulsando una oferta de actividades y propuestas para animar a la ciudadanía y al público escolar a través de plataformas en línea.

SER UNA REFERENCIA EN SOSTENBILIDAD, TAMBIÉN ONLINE

Desdel centro Andorra Sostenible, el punto de información y documentación sobre aspectos ambientales por la ciudadanía del Departamento de Medio Ambiente del país, se ha trabajado con el objetivo de seguir acercando los valores de la sostenibilidad a la diversidad de públicos que atienden. Para los centros educativos, por ejemplo, se ha puesto en marcha el boletín ‘Recursos Sostenibles’ con propuestas de contenidos para trabajar desde la distancia, y que ha tenido una gran acogida entre el profesorado. También por el profesorado, en este caso específicamente por los delegados del proyecto de Escuela Verde, se ha realizado un webinar sobre ‘Los ODS en la escuela’ y, precisamente en el marco de este proyecto y para celebrar su décimo aniversario, se ha coordinado la creación y la edición del himno de la Escuela Verde con una llamada a la participación de niños de todo el país. En la reanudación de la nueva normalidad, desde el centro se ha acompañado a la ciudadanía proponiendo buenas prácticas ambientales para oficinas y para el sector turístico, como también se ha trabajado en una programación de actividades de verano que combina la parte presencial y la parte online.

DESCUBRIMIENTO DEL PAISAJE EN UN ENTORNO VIRTUAL

Un reto similar se encontró el equipo de El Centro de la Playa, un equipamiento ubicado a pie de la playa del Somorrostro de Barcelona que tiene como objetivo dar a conocer el litoral y el entorno marino de la ciudad. El cierre se declaró a pocas semanas de la apertura del Centro coincidiendo con la temporada de playas (entre abril y septiembre) y el equipo tuvo que reformular la programación de actividades articulada a partir de diferentes temáticas mensuales. Así pues, durante mayo se programaron conferencias online para hablar de las migraciones y su relación con el mar mediterráneo. En las charlas se contó con la colaboración de los autores del proyecto ‘Indestructibles‘ sobre África joven y con la ONG Open Arms, con unos ochenta participantes entre las dos sesiones, algunos de ellos de países como Gambia, aprovechando la virtualización de las sesiones. Igualmente, para dar continuidad a la línea de trabajo sobre biodiversidad marina se participó en la Biomaratón Virtual y en el webinar ‘Estrategias para mejorar la calidad de aguas litorales en un entorno urbano’. En paralelo a estos encuentros telemáticas, se han desarrollado recursos digitales: dos exposiciones virtuales ( ‘Mar de Fuga, Mar de Cuidado y ‘Visita virtual al Centro de la Playa‘) que conjuntamente reúnen más de trescientas visitas, y tres juegos interactivos que facilitan el descubrimiento del litoral barcelonés. Desde finales de junio El Centro de la Playa, ya ha abierto sus puertas siguiendo todas las medidas de seguridad.

La nuevas maneras de relacionarse con los visitantes han supuesto un fortalecimiento de los proyectos educativos que hay detrás de cada equipamiento.

MOSTRAR EL PATRIMONIO ONLINE

El gran reto de los centros y museos patrimoniales, como el Espai Far de Vilanova o el CRIP de Hostalets de Pierola (Centro de Restauración e Interpretación Paleontológica), ha sido el de mantenerse activos en la divulgación de los conocimientos que se explican a través de los elementos que configuran el discurso museísticos de los espacios. Para ello se han lanzado propuestas estimulantes a través de las redes y de canales digitales.

En el caso del Espai Far se ha apostado por incrementar la presencia y la interacción en las redes sociales, con iniciativas como la del Día Internacional de los Museos en el que se pidió a través de Instagram cuántas personas habrían visitado el Espacio y, por cada una de ellas, se pintaban unas huellas en el recorrido del museo. En cuanto a propuestas didácticas, el equipo educativo ha creado una visita virtual al Puerto de Vilanova que incluye vídeos explicativos, un juego de la subasta del pescado y un quiz final. Igualmente el Espacio Far ha participado en el #Museumquizacasa, una de las iniciativas de los museos catalanes mejor acogidas en las redes sociales, y en el #Museumquizenfamilia, en la versión local por Vilanova y la Geltrú.

El CRIP, por su parte, también ha lanzado un quiz través de las redes sociales en el que, durante cuatro semanas se proponían preguntas a los usuarios de Instagram. Para el público escolar, el equipo educativo del centro ha diseñado una propuesta de actividad online basada en el formato de los breakouts en los que, mediante preguntas, pistas y enigmas, los participantes logrando pruebas y completando niveles. En este caso, las personas participantes deben de ayudar al equipo técnico del CRIP a desenterrar unos fósiles de un yacimiento y descubrir a qué especie pertenecen.

EXPERIMENTACIONES CIENTÍFICAS A DISTANCIA

CosmoCaixa es, por excelencia, un museo interactivo basado en metodologías de aprendizaje experienciales y experimentales. Con el cierre del equipamiento, el equipo educativo del museo ha puesto en marcha una serie de cápsulas para llevar la esencia del museo en los hogares. Los vídeos, difundidos a través del Facebook, Proponen y detallan las pautas para la realización de experimentos, acompañándolos de la explicación científica que los hace comprensibles al público. Actualmente, con la apertura del museo y la reorganización de los módulos de experimentación de las exposiciones ‘Sala Universo’ y ‘Sabres y mastodontes’, el equipo educativo coge el rol de mediador teniendo mayor presencia en las salas y ofreciendo contenidos científicos personalizados a los visitantes y activando los dispositivos interactivos y garantizando así las medidas de higiene.

En conjunto, la reorientación de las actividades para seguir facilitando el descubrimiento de contenidos científicos y ambientales y la exploración de nuevas formas de relacionarse con los visitantes ha supuesto un fortalecimiento del proyecto educativo que hay detrás de cada equipamiento. La evolución de la nueva normalidad guiará los pasos hacia nuevas estrategias y consolidará otras maneras de relacionarse con los públicos, respetando las normativas de seguridad pero garantizando la esencia de la experiencia de descubrir un museo de ciencia o un centro de educación ambiental.

La situación de confinamiento que vivida ha obligado a los centros educativos a adaptar la relación con el alumnado, el temario y el trabajo competencial a canales y formatos en línea. Aunque son muchas las incertidumbres sobre cómo será la reanudación del nuevo curso pero el equipo de programas educativos de Anthesis Lavola ha trabajado y trabaja para dar respuesta a los clientes ya la comunidad educativa.

Los programas de educación ambiental son una herramienta fundamental para la educación para el desarrollo sostenible (EDS), ya que permiten el descubrimiento de espacios, entornos naturales o infraestructuras relacionadas con la temática ambiental. Los programas actúan como complemento de la tarea docente ofreciendo visitas y actividades para el alumnado de centros educativos, de formación no reglada o en el ocio y también para la ciudadanía en general.

Desde Anthesis Lavola, hemos seguido dando servicio a los clientes con los que colaboramos en el diseño, gestión y dinamización de programas educativos para hacer frente a las nuevas necesidades de los diferentes públicos. Apostando como siempre para incorporar herramientas y metodologías innovadoras, desde diferentes programas educativos se han elaborado materiales y recursos online para que el profesorado pueda trabajar de manera autónoma contenidos relacionados con la educación ambiental y la sostenibilidad con su alumnado. Sin embargo, el gran reto ha consistido en trasladar a los canales telemáticos las experiencias presenciales de descubrimiento del entorno y de los espacios ambientales. Se ha conseguido a través de plataformas de videollamada grupales, posibilitando la realización de sesiones dinamizadas por parte de una persona educadora. La oferta para cada programa educativo se ha realizado a partir de tres líneas de trabajo: adaptando los contenidos de las visitas presenciales a los nuevos canales y los niveles educativos, priorizando aquellos conocimientos que pueden comprenderse más fácilmente sin estar presente en el espacio en cuestión; generando nuevos recursos didácticos que puedan ser compartidos a través de plataformas de videollamada y que supongan una herramienta interactiva para el alumnado conectado a la sesión; planteando nuevas metodologías que busquen la implicación activa del alumnado, interpelando-con dinámicas participativas a través del chat, haciéndolos mover físicamente por el espacio de casa para generar proactividad y situaciones divertidas. En estas sesiones, se ha reducido el tiempo de duración y el número de participantes por sesión para garantizar mayor atención, por parte de los participantes y también por parte de la persona educadora en relación con el alumnado.

Son varios los programas educativos que han comenzado a incorporar estas sesiones en sus ofertas. Uno de ellos es el programa ‘Compartim un futur’ del Área Metropolitana de Barcelona (AMB), el cual ha transformado la oferta habitual proponiendo un catálogo de actividades alternativas online. Este se basa en cinco actividades telemáticas, una para cada eje del programa, que se realizan en directo con una persona del equipo educativo o bien, se pueden ver grabadas a posteriori. Hasta el momento se han realizado seis actividades online tratando dos de los ejes; recursos y residuos y el ciclo del agua. Estos contenidos se abordan de manera generalista y adaptada a los diferentes niveles y, de cara a septiembre, se prevé incorporar en la oferta la adaptación de visitas a infraestructuras al formato online.

El futuro de los programas educativos pasa por apostar por propuestas que combinen las actividades presenciales y las nuevas actividades telemáticas.

El segundo ejemplo es el programa ‘Com funciona Barcelona?’ del Ayuntamiento de Barcelona, ​​el cual ofrece tres modalidades de visitas adaptadas al contexto de una sesión online dinamizada. Las propuestas actuales plantean el descubrimiento de las alcantarillas, La Fábrica del Sol y el parque del Laberinto de Horta, tres de los espacios clave de la oferta estándar del programa. Durante el mes de mayo se han realizado cuatro sesiones dinamizadas con centros educativos y el mes de julio también se llevaran a cabo varias sesiones online con grupos de casales.

Otros ejemplos en el territorio catalán son el programa del Consorcio para el Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos del Maresme, dispone de un programa educativo, ‘Un paseo a los residuos’ en el que se visitan las instalaciones del Consorcio. Se ha creado una visita virtual para público de primaria, secundaria y público adulto en el Centro Integral de Valorización de Residuos (CIVRM) de la que se han realizado dos pruebas piloto para poder ofrecer durante el próximo curso. El programa de educación ambiental del Ayuntamiento de Viladecans, también incluirá las sesiones virtuales en su oferta.

Fuera de Cataluña, el programa educativo Mancoeduca de la Mancomunidad de Pamplona en el que se ha creado expresamente una actividad para poder realizar en el contexto de una plataforma de videollamada, en este caso trata sobre la temática del derroche alimentario y ha sido realizada en dos sesiones con alumnado. El equipo del programa trabaja para ampliar la oferta con diez actividades nuevas, adaptadas a los diferentes niveles educativos y ofrecerlas a partir de septiembre.

Todas estas experiencias, han supuesto un aprendizaje por parte del equipo de programas educativos y han puesto sobre la mesa las potencialidades y las mejoras necesarias a adoptar para llevar a cabo estas modalidades de actividades. De cara a la oferta educativa del próximo curso, con todas las incertidumbres que la acompañan, seguro que habrá que apostar por propuestas educativas que combinen las actividades presenciales como las hemos conocido hasta ahora, y las nuevas actividades telemáticas.

La crisis generada a raíz de la pandemia del COVID-19 ha impactado en nuestra manera de entender y relacionarnos con el mundo, la ciudad y con nuestros vecinos y vecinas. Las administraciones locales necesitarán su complicidad y compromiso para hacer frente a los retos de la nueva normalidad que se vislumbran, y las campañas de información y sensibilización son elementos esenciales en este proceso.

Las consecuencias sociales, ambientales y económicas serán muy importantes y será necesario que los municipios desarrollen estrategias innovadoras y ambiciosas para dar respuesta a las nuevas necesidades de comunicación e información a la ciudadanía. El escenario post-confinamiento nos ofrece grandes retos y grandes oportunidades.

Los nuevos retos de los municipios

En el muy corto plazo los ayuntamientos están llamados a jugar un papel protagonista en la comunicación y la sensibilización a la ciudadanía, el comercio y los servicios, los visitantes, etc., sobre las pautas de comportamiento y normas sanitarias o de distanciamiento social. ¿Qué acciones de comunicación y sensibilización convendrá emprender?

  • Sensibilización sobre las nuevas pautas de conducta. La comunicación y sensibilización hacia las pautas de distanciamiento social, de uso y acceso al espacio y los equipamientos públicos y los protocolos sanitarios, serán cada vez más relevantes. Todo ello implica interiorizar nuevos hábitos y normas que pueden resultar incómodas o de difícil comprensión por parte de la ciudadanía, pero también porque cabe la posibilidad que disminuya la percepción de peligro y se produzca un efecto de relajación de la ciudadanía.
  • Comunicación de la gestión de nuevos residuos sanitarios. Se puede asegurar que los nuevos residuos sanitarios (mascarillas, guantes, pantallas, etc.) han venido para quedarse durante un período de tiempo aún incierto y la ciudadanía deberá tener clara cuál es su correcta separación, y cómo tratar los residuos en el caso de las personas enfermas. Además, habrá que concienciar de la importancia de no dejar estos residuos fuera de los contenedores de rechazo o incluso en papeleras abiertas como las que hay en las calles o en los parques. Esta información es clave para proteger a la población, particularmente a los trabajadores de los servicios de limpieza, y asegurar la correcta gestión de un nuevo tipo de residuos.
  • Hacer frente al gran volumen de información (ya la desinformación). Estamos conviviendo con un gran volumen de información centrada en la Covidien-19, incluso se podría hablar de intoxicación. Desde las administraciones, como fuente fiable de información para la ciudadanía, habrá un esfuerzo importante para generar seguridad informativa a la población, dando mensajes concretos, directos y claros, y adaptados a los diferentes perfiles de población.
  • Planes de contingencia para una potencial segunda ola. Una segunda oleada de contagios o rebrotes focalizados antes de que exista una vacuna para el coronavirus es una amenaza muy real. En este sentido, al igual que las administraciones deberán disponer de planes de contención para garantizar la continuidad de los servicios públicos, también deberán tener a punto estrategias de comunicación de crisis para activarlas rápidamente y de manera amplia.

¿Cuál queremos que sea nuestro modelo de sociedad del futuro?, ¿cómo haremos la transición hacia la nueva normalidad? Tenemos la oportunidad y, por lo tanto también la responsabilidad, de mejorar nuestras acciones, de buscar una sociedad más justa, cívica, abierta y comprometida con el resto de los ciudadanos y con el medio ambiente.

Las administraciones deben acompañar a la ciudadanía en este proceso y se debe tener la mirada puesta en las oportunidades de futuro y el gran margen de mejora y bienestar que tenemos la posibilidad de conseguir. ¿Qué oportunidades merece la pena aprovechar?

No deshacer el camino que se había avanzado en sensibilización ambiental

Los municipios tendrán la necesidad de reorientar o reforzar las campañas de tipo ambiental habituales, pero que tomarán mayor relevancia a raíz de las consecuencias del COVID-19 y ante el riesgo que se hagan pasos atrás en todo lo que se había avanzado en sensibilización ambiental en los últimos años.

  • Evitar la caída del uso del transporte público y fomentar la movilidad activa. Siguiendo las recomendaciones del Gobierno y las restricciones derivadas del estado de alarma, el uso del transporte público ha descendido significativamente. Hay que trabajar en alternativas en la movilidad activa no contaminante, como por ejemplo la bicicleta, al tiempo velar por dar seguridad a los usuarios del transporte público. Las acciones de sensibilización serán clave para hacer ver que, modificando nuestros hábitos de desplazamiento, podemos conseguir objetivos para mejorar nuestra calidad de vida.
  • Hacer un uso racional de los plásticos. Con la crisis del COVID-19 hemos visto que los plásticos tienen aplicaciones indispensables para la salud, pero también hemos visto cómo, debido al miedo al contagio, se ha vuelto a disparar el consumo de productos envasados ​​o empaquetados y de elementos de un solo uso. Este será uno de los retos más profundos: como atender a las comprensibles reticencias y precauciones de la ciudadanía y al mismo tiempo, la necesidad de sensibilización para un uso racional de los plásticos.
  • Apostar por el consumo responsable y sostenible. Otro aspecto que se está viendo alterado y modificado significativamente son nuestros patrones de consumo. Cuando regresamos a la normalidad, los municipios deberán realizar acciones para devolver la tranquilidad a los consumidores y la confianza en el pequeño comercio local y de proximidad, para fomentar la economía local que se habrá visto muy perjudicada frente al comercio electrónico. Por otra parte, con esta crisis se ha extendido ampliamente el debate sobre la relación entre la pandemia y las implicaciones ambientales y sociales del actual modelo global de fabricación, distribución y consumo. Será el momento de sensibilizar a la población hacia un modelo de consumo diferente.

Los informadores y agentes cívicos, la clave para una comunicación que perdure

Fruto de la experiencia de Anthesis Lavola en el diseño, planificación y ejecución de campañas de sensibilización ciudadanas, se puede afirmar que la interacción directa con la población es clave para conseguir los objetivos marcados por nuestros clientes. La empatía con la ciudadanía, la adaptación del discurso a cada interlocutor, la formación de los equipos de informadores en técnicas de habilidad comunicativas y la sensibilización, son algunos de los elementos más relevantes.

En el escenario post-covid el reto que tenemos por delante es mayúsculo, el esfuerzo que se pide a la sociedad será importante, pero también nos puede aportar una oportunidad de mejora única. Tenemos la oportunidad colectiva y por tanto, también la responsabilidad, de mejorar nuestras acciones, de buscar una sociedad más justa, cívica, abierta y comprometida con el resto de los ciudadanos y con el medio ambiente.

La clave será contar con el apoyo, implicación y apoyo de la ciudadanía en cada una de las acciones y necesidades que se vayan generando y, para este fin serán imprescindibles las campañas de sensibilización llevadas a cabo con informadores y apoyadas por acciones comunicativas imaginativas e inteligentes.

Consulta el artículo completo en la web de Anthesis Lavola.

Laura Toset
Resposanble de campañas

En los últimos años la conmemoración del Día Internacional de la Mujer ha adquirido un peso social y político relevante, poniendo la problemática de la discriminación del género femenino en primera línea de la actualidad. Esto ha hecho que los agentes culturales y educativos de la sociedad hagan autocrítica y revisen como contribuyen a revertir la situación desde sus instituciones.

En 2016 CosmoCaixa de Barcelona incorporó la representación de la científica Marie Curie en el vestíbulo de entrada del museo, sumándose así a las figuras de Charles Darwin y Albert Einstein para dar la bienvenida al público. Es un ejemplo de la visualización de las mujeres y de cómo incorporar un relato inclusivo y en perspectiva de género en los museos y nos muestra cómo, progresivamente, se ha hecho necesario cambiar el discurso normalizado de museos y centros. Estos, como agentes educadores, forman parte de la construcción cultural y social, y tienen el deber de incluir mensajes que rebatan, amplifiquen, contradigan o cuestionen el lenguaje y la normalidad dominante que, por defecto, favorece la presencia y visualización del hombre en la esfera pública. Un deber que se recoge en los Objetivos de Desarrollo Sostenible; concretamente el número 5 apuesta por la igualdad de género y por el apoderamiento de mujeres y niñas en las diferentes esferas de la sociedad.

Desde Anthesis Lavola colaboramos con diferentes agentes a llevar a cabo sus proyectos educativos y, por tanto, somos una parte activa a la hora de contribuir a la inclusión y visualización de la mujer en los discursos de los proyectos en los que participamos. En este contexto, el pasado 22 de enero en representación de los programas educativos que gestionamos Como funciona Barcelona? y El comercio y las escuelas, participamos en la jornada ‘¿La Normalidad discrimina?’ organizada por el Consejo de Innovación Pedagògica.

En algunos de los proyectos en los que Anthesis Lavola colabora ya se trabaja en esta perspectiva: el programa ‘Som investigadores’ del computador Mare Nostrum del Barcelona Super Computing Centro – Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS) se pone énfasis en los referentes femeninos para motivar las vocaciones STEM (acrónimo en inglés de las disciplinas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) entre niñas y jóvenes. En el Espai Far de Vilanova y la Geltrú se ha trabajado en el diseño de una actividad que visualiza el papel de las mujeres en el mar haciendo protagonistas a las primeras pescadoras de la localidad.

En Anthesis Lavola tenemos la sensibilidad, los conocimientos y la visión integradora para impulsar proyectos y crear actividades educativas que visualicen y pongan en valor el papel de la mujer, contribuyendo a la equidad, la no discriminación y la divulgación de referentes femeninas para futuras generaciones.

Un proyecto de referencia para museos y centros de ciencia y tecnología es HYPATIA, llevado a cabo entre los años 2015 y 2018 con financiación de la Comisión Europea. Se trata de un proyecto para comunicar y divulgar la ciencia incluyendo la perspectiva de género en las disciplinas STEM para potenciar el interés entre las niñas y chicas de entre 13 y 18 años. La hipótesis de Hypatia es que cuanto más diversas son las actividades, también lo son en clave de género y de atención a todas las diversidades, rehuyendo los roles estereotipados y estereotipantes. En el proyecto han formado parte catorce centros europeos de ciencia y tecnología de diferentes países y han elaborado recursos y toolkits para favorecer la inclusión y las vocaciones STEM que se han difundido en eventos internacionales como el ECSITE. En el caso de España ha participado CosmoCaixa de la Obra Social «la Caixa», centro donde Anthesis Lavola trabaja coordinando el equipo educativo.

Más allá de proyectos como este, hay que incluir la perspectiva de género en el seno de los programas, museos, exposiciones y centros como parte del conocimiento a comunicar. Desde Anthesis Lavola aplicamos los proyectos que gestionamos o que diseñamos una mirada integradora utilizando un lenguaje inclusivo y no discriminatorio, dando a conocer mujeres como referentes a la hora de comunicar o explicar conocimientos científicos y tecnológicos, utilizando personajes femeninos cuando se diseñan dinámicas de grupo o actividades pedagógicas y, especialmente, poniendo el énfasis en que las niñas y chicas puedan ser protagonistas del aprendizaje de conocimientos sobre las disciplinas STEM cuando dinamizamos actividades educativas a museos y centros.

Como profesionales de la educación celebramos y participamos en el camino que se está recorriendo por la inclusión de género. A través de las soluciones que aporta Anthesis Lavola se hace valer el potencial transformador de la educación para la sostenibilidad para favorecer a un mundo mejor en términos de inclusión, equidad y cultura sostenible.

El programa educativo Mancoeduca asociado a los cambios de gestión en el transporte urbano es una de las líneas estratégicas con las que Anthesis Lavola trabaja para la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona (MCP). Un proyecto que concibe la educación para la sostenibilidad como un instrumento de apoyo en la gestión de cualquier reto ambiental.

La educación para el desarrollo sostenible (EDS) debe ser una herramienta imprescindible de la gestión ambiental. Este es un principio orientador que aparece en prácticamente todos los documentos internacionales y nacionales sobre el tema. Parece claro y, sin embargo, no siempre funciona de esta manera. En muchas ocasiones se diseñan programas, acciones o actividades en paralelo o sin cruces claros con los objetivos estratégicos de la gestión ambiental. Una ciudad tiene problemas de movilidad, pero trabaja con mayor esfuerzo temas de residuos en sus programas; o una región se enfrenta a retos de conservación de la biodiversidad y los programas siguen trabajando desde el conocimiento de las especies botánicas y zoológicas. O cuando se trabajan temáticas más potentes y transformadoras como el cambio climático, se plantean de forma general sin reconocer e integrar la realidad del entorno inmediato.

…Pero cuando se tiene la oportunidad de trabajar con equipos de personas técnicas de la administración con una poderosa visión estratégica, las miradas que integran la EDS y la gestión se alían para imaginar proyectos viables y de una maravillosa sencillez que permiten acercarse a la ciudadanía desde y con su realidad.

Esto ocurre en el programa Mancoeduca de la MCP en el que Anthesis Lavola está participando en la ideación y diseño de un proyecto educativo asociado a los cambios de gestión en el transporte urbano. El equipo partía de un contexto muy claro, siendo consciente de que cuando se aborda la movilidad de las personas, se están tocando temas muy sensibles. Cambiar las frecuencias o el recorrido de las “villavesas” (los autobuses urbanos e interurbanos de la MCP) por diversas necesidades de gestión (movilidad más sostenible, adecuación a nuevas zonas residenciales, mejora de la eficiencia del servicio, etc.) tiene consecuencias y respuesta social. Anticipando este escenario, desde la Gestión del Transporte en la MCP trabajan con campañas de comunicación, sensibilización y proximidad para acercar los cambios a los Ayuntamientos de los municipios que conforman la comarca, en primer lugar, y después a la ciudadanía. Y desde septiembre de 2019 se han unido a estas acciones a un proyecto educativo integrado en la oferta del programa Mancoeduca que trabaja en 3 ejes fundamentales de la movilidad sostenible:

  • la salud y el transporte,
  • la gestión del transporte,
  • y el buen uso y convivencia en el autobús como espacio compartido.

De esta manera el proyecto tendrá actividades ligadas a cada uno de estos ejes. Así cuando se producen cambios en la gestión del servicio, el equipo educativo de Mancoeduca trabaja con las comunidades escolares afectadas de forma diferencial y cercana. En primer lugar, se ofrecen las actividades de gestión del transporte para contextualizar y explicar los cambios, pero también el resto de la oferta educativa que les permita integrar el transporte con una mirada más global en el aula y en el centro educativo.

Desde el equipo de consultoría se ha diseñado la actividad “Cambios en el transporte y movilidad” dirigida a secundaria y bachillerato, que ya ha sido pilotada en varios centros escolares. Se trata de una actividad que trabaja la relación del transporte con la huella de carbono y, por ende, con el cambio climático, y que además permite introducir en el aula los cambios de las líneas de transporte e incentivar su uso real e inmediato para llegar al centro educativo.

Durante la actividad se trabajan los distintos medios de transporte con los que nos movemos por la comarca y plantea a los escolares que calculen sobre su realidad las emisiones de CO₂ que producen en sus desplazamientos al centro educativo. A la luz de estos resultados, planteamos que imaginen otros escenarios viables que introduzcan otras formas de transporte como el transporte público, la bicicleta, a pie y todas las combinaciones posibles. Y recalculamos las emisiones de CO₂ . La reflexión conjunta, con los resultados individuales y grupales del aula, ayuda a prospectar su futuro inmediato (en meses, años, etc.) y favorece que, en la parte final de la actividad, se puedan proponer compromisos concretos desde el plano individual al colectivo.

En Anthesis Lavola nos encantan estos proyectos donde educación y gestión se alían y caminan juntos. Reforzamos que la EDS es un apoyo con un enorme potencial que sirve para acercar la complejidad o simplemente el entendimiento entre la gestión ambiental y las personas. La EDS no sólo entendida como una herramienta para la transformación social sino también como una excelente manera de recabar información, de entender las percepciones o las dificultades que las personas tenemos en temas complejos y globales. Nos ayuda a desarrollar el espíritu crítico frente a los retos ambientales, tiene potencia para capacitar para la acción en el camino hacia una mejora activa de nuestro entorno y, finalmente, es método y estrategia para empoderar a la ciudadanía y construir, entre todas y todos, el camino de la sostenibilidad.